lunes, 10 de noviembre de 2014

Reseña literaria #11: El funeral del señor Maturana.

Libro: El funeral del señor Maturana.
Autor: Andrés Valenzuela Donoso.
Editorial: Chancacazo.
Género: Novela/Comedia.
Clasificación: Mayores de 13.
Valoración: 10/10


Soy un lector casual. Una persona común como el resto, más ordinario de lo que podrían imaginar. Con un dilatado gusto por la lectura, encontrando en los libros la mejor de las maneras para entretenerse, pasar el tiempo, y distraerse del mundo exterior. Asique no debería ser sorpresa para nadie que varios libros alcancen la valoración perfecta al momento de homenajearlos con una reseña en mi blog. Muy por el contrario, soy yo el sorprendido de que aun no haya calificado a ninguno con esa nota.
Andrés Valenzuela Donoso, vegetariano, amante del futbol, roquero, cinéfilo y, obviamente, escritor, nos trae una historia original, llena de humor, creatividad, personajes especiales y sorprendentes y momentos tanto delirantes como sorpresivos, con momentos llenos de suspenso que nos mantendrá pegados a cada una de las páginas de esta asombrosa historia. Y todo de la mano de una idea tan simple como posible.
Cuatro abogados, frustrados por ver como el pobre y triste buffet que componen se viene abajo irremediablemente, conciben una idea con la cual pretenden detener esta caída libre al pozo de la banca rota. Idean el funeral de una persona ficticia, el señor Facundo Maturana, un supuesto empresario chileno que prosperó enormemente en el extranjero y que decidió pasar sus últimos días en su país natal, Chile. Dejando al cabecilla del buffet de abogados a cargo de los preparativos de su funeral.
A medida que digieren esta retorcida idea, salida de la boca de su jefe, los demás comienzan a digerirla lentamente hasta que ven en ella la única manera de escapar al futuro negro que se les avecina económicamente y deciden poner manos a la obra para finar los detalles de esta idea tan demencial que de alguna manera debería funcionar.
La imagen es todo, la sed es nada. Y hacerle creer a los más acaudalados habitantes de nuestra pequeña extensión de tierra de que Facundo Maturana era uno de ellos no resulta difícil, mucho menos cobrarles una exorbitante suma de dinero para asistir a su último adiós. Pero cuando una antigua y excéntrica enemiga de los cuatro abogados decide meter la cola, todo comenzara a complicarse, y mantener la farsa parecerá imposible de un momento a otro.
Sigue siendo tu vida. No la del resto.
La historia resulta ser una versión moderna del cuento del tío, apegada a los tiempos actuales tanto en personajes como en narración, la cual es en sí fluida, clara y precisa, sin sobrecargar al lector de información innecesaria, al contrario, las palabras salen directas y elocuentes de la mano del escritor a las páginas en blanco, lo que resulta útil e interesante en los momentos de mayor tensión que nos impiden despegar nuestra vista de ellas.
Siendo una clara critica a lo que se a convertido nuestra sociedad, y a como nos dejamos dominar por un sistema netamente comercial, las referencias a personajes públicos, tanto del mundo político como del medio de la farándula, no podían quedarse atrás. Aunque a manera de no ofender a nadie, el escritor las agrega anónima y sutilmente en la historia, dejando a la libertad del lector la asociación de estas situaciones en el mundo real.
Tanto los personajes principales como los secundarios son habitantes típicos de nuestra pequeña capital, y fácilmente podremos reconocerlos a todos y, sin duda alguna, identificarnos con cualquiera de ellos. La joven anarquista en contra del sistema, el empleado promedio que termina acatando las normas de la sociedad, la secretaria mediocre que olvida los mensajes, la profesional exitosa con problemas de autocontrol, el sujeto que aparenta ser más sofisticado de lo que en verdad resulta ser, y el viejo vagabundo demente pero inofensivo que circula por las calles, reflejando en él mismo lo peor de la ciudad, motivo por el cual todos preferimos evitarlo.
Todo este embrollo se desarrolla de una manera tan cercana que es imposible no sentirse identificado con los ideales del protagonista, cuyo nombre no se conoce jamás, clara muestra de que resulta ser un alter ego del mismo escritor, como suele pasar en estos casos. Y es que quien alguna vez no ha soñado con darle vuelta la mano al destino y ser quien maneja los hilos del sistema, estafar a quienes nos estafan, venderle la pomada a quienes nos la venden a diario. Realizar por cuenta propia la denominada “Justicia Divina”.

Resultando ser la primera novela de este joven escritor, todo parece indicar que se adentra en el mundo de la escritura chilena con el pie derecho. Una historia carismática, llena de suspenso y momentos delirantes, cuya conclusión es tan épica como cualquier película hollywoodense. Absolutamente recomendable para todo lector que busque una buena pieza literaria, y mejor aun, nacional.

Sabiduria



Recuerda siempre llenar tu cabeza de cultura y conocimiento, 
pues siempre habrá quien trate de llenarla de mierda

lunes, 3 de noviembre de 2014

Reseña literaria #10: Feliz cumpleaños, te quiero.

Titulo: Feliz cumpleaños, te quiero.
Autor: Eduardo García.
Editorial: Mago Editores.
Género: Drama.
Clasificación: Mayores de 15.
Valorización: 4/10.
 
 
 
 
 
Esta resulta ser la primera reseña que escribo sobre este conocido escritor del género de la literatura homosexual. Y es que ya he leído otras de sus obras, como Adagio, pero creo ciertamente que de poner una de sus obras debía ser la primera, la cual es “Feliz cumpleaños, te quiero”.
Debo admitir que mis expectativas eran altas al momento de adquirir este título; y es que la historia del protagonista, hasta cierto punto, me parecía muy cercana a mis propias experiencias de adolescencia, en las cuales comenzaba a asumir mi homosexualidad y a adentrarme en el sub-mundo del sexo y la marginalidad. Por desgracia no fue una lectura muy placentera a mi parecer.
Pero antes de hacer mis descargos y presentar mis argumentos hagamos un pequeño vistazo a lo que encontraremos en las páginas de este título.

>>La historia da inicio y transcurre durante el día en que Ricardo, el protagonista, cumple al fin 25 años, momento muy esperado por él, pues hace mucho se había decido en aceptar su homosexualidad ante el mundo llegada esta edad. Durante el desayuno, Ricardo le cuenta su verdad a sus padres, quienes no se lo toman nada bien, especialmente su padre quien termina golpeándolo y provocando que el joven huya de su casa. Más tarde, mientras intenta despejar sus ideas, Ricardo se topa con una vieja amiga, Rosa María, y termina contándole su preferencia sexual la cual, para sorpresa de Ricardo, no era ningún misterio para María Rosa, quien se alegra por su amigo pero le indica que era algo que ella sospechaba desde hace mucho.
Durante el resto del día, que es lo que dura la obra, Ricardo se irá encontrando con amigos, familiares, y desconocidos muy interesantes y especiales, que harán de su cumpleaños un día bastante hilarante como también dramático; descubrirá el amor en Iván, su mejor amigo, intentara contarle su verdad a Luz, su actual novia, y todo acabara con un final tan oscuro como impactante. <<

El libro es muy corto por lo que no quiero ahondar más en detalles pues, como ya antes lo he dejado claro, no es mi intención revelar todo lo que el titulo tiene para ofrecer respecto a trama, respetando el trabajo y esfuerzo del autor, pero sí desmenuzarlo poco a poco en lo que a detalles técnicos se refiere.

Como pueden apreciar la historia no es tan mala, incluso resulta original, el problema es lo mal manejada que esta, la pésima narración y el poco interés que se muestra en el desarrollo de los personajes y los eventos que se suponen serian clímax en la historia.

Para empezar, la narración. Como todo relato homosexual, la historia está cargada de momentos explícitos, eróticos y obscenos; pero la habilidad narrativa del autor carece de profundidad para relatar estos hechos. No tiene especial cuidado ni en los detalles ni en el nivel de oscuridad que debe mantener en sus palabras al momento de narrar estos sucesos; podría estar contándote una escena de penetración homosexual de igual manera como te relata un paseo por el parque. La calidad de las emociones y el lenguaje son exactamente iguales en todo momento, no se diferencian. Quizás esto se deba a que la historia nos es narrada desde dos perspectivas del mismo autor: una actual, que narra lo que sucede el mismo día, y la otra es a través de un diario de vida, el cual inicia cuando Ricardo tiene catorce años y, sin advertirnos completamente, avanza por toda su vida hasta llegar al día anterior en que toda la historia da inicio.
En los momentos en que estamos leyendo el diario, la narración es simple, ordinaria, sin profundidad y muy básica; sí hasta pareciera que es el mismo diario de Papelucho, un Papelucho homosexual y promiscuo. Se puede entender, hasta cierto punto, que la capacidad de narración de un adolecente de catorce años no sea muy elocuente ni muy suspicaz, pero lo malo es que el mismo tipo de narración se mantiene no solo con el paso de los años en el diario, sino que también durante los eventos narrados durante el fatídico día de cumpleaños, y también cuando narra las escenas explicitas y morbosas en la que relata sus experiencias sexuales.

Podemos partir resaltando el momento en que Ricardo sale del closet frente a sus padres; la escena debiera ser épica, profunda, incluso oscura, y es que este es, sin duda, el paso más difícil que los homosexuales nos atrevemos a dar al momento de asumirnos completamente. Sin embargo, la narración en este punto carece de detalles, no pone énfasis en la tensión en el ambiente. Incluso la pelea entre Ricardo y su padre se narra pobremente, como un mero trámite, como si se nos estuviera describiendo un paisaje o un momento de quietud.
El problema aquí, a mi parecer, es la mala disposición de las prioridades. El autor decidió que salir del closet frente a sus padres debía ser un mero trámite, y que el verdadero clímax debía ser el momento en que le contara la verdad a su novia, Luz.
La verdad, no entiendo como habrán sido las cosas para el autor, pero sí sé como son para todos los homosexuales, y muchos estarán de acuerdo en que el real momento de la verdad, por así decirlo, es el momento en que decidimos contarles nuestra verdad a nuestros padres; no a los amigos, no a los hermanos, sino que a nuestros padres.
Pero para Ricardo, el protagonista, este momento tan significativo carece completamente de profundidad, de tensión, en incluso de emotividad. Como punto aparte, la primera y única conversación telefónica que Ricardo tiene con su madre, luego de aquel altercado, termina con un toque de emotividad especial, pequeño y simple pero muy especial, logra tocar la fibra sensible del lector mas no compensar toda la falta de emoción anterior.

Luego sigue el poco interés en los personajes secundarios. Sus personalidades son muy bien detalladas en los momentos en que nos encontramos leyendo el diario de Ricardo; pero intereses y propósitos nos son totalmente ajenos, por lo que son completamente desaprovechados por el autor, quien no supo darles un lugar muy importante.
No me centrare en los obvio cameos de amigos del autor en la obra, sino en los personajes realmente importantes para él protagonista y que terminaron siendo desechados solo para mantener el camino por el riel de la trama.
Tomando esto en cuenta, la primera seria Rosa María, la única mujer con una verdadera personalidad en la historia. Es inteligente, pero tiende a cometer errores en su vida, es independiente, pero busca un amor que la proteja. Si inteligencia es tal que para ella no era secreto la condición homosexual de Ricardo. Rosa María es todo un personaje, por desgracia solo sabemos de ella en dos ocasiones muy cortas, cuando se encuentran en el mal y cuando le pide ayuda a Ricardo e Iván para enfrentar a Jorge, el hombre casado que la dejó embarazada; sin embargo esto último no termina siendo más que un simple trámite en la obra, del cual no volveremos a saber.
Rosa María es una mujer alegre, muy carismática, uno en verdad quiere saber más de ella, pues en lo poco que se nos cuenta nos damos cuenta de que tiene toda una vida llena de vivencias especiales y únicas, cargadas de erotismo, drama y humor, sin embargo, quizás debido a la auto-impuesta limitación del autor de hacer transcurrir la obra solo durante el día de cumpleaños, Rosa María se convierte en el personaje más desaprovechado de toda la obra.

El segundo seria Iván, quien pese a convertirse al final en la pareja de Ricardo, pudo haber sido mejor aprobado de mejor manera, no era necesario unirlos de esa manera para saber que eran inseparables.
Me explico mejor. Desde un inicio se cuenta como Iván anima al desarrollo de la personalidad de Ricardo; como Ricardo ve en él lo que quiere llegar a ser, vivir libre, alegre, desinhibido y sin secretos. El apoyó de Iván no es el clásico apoyo cegado incondicionalmente a Ricardo, sino que es más bien un amigo imparcial. Iván aconseja a Ricardo, le recrimina sus errores y le incita a ser más sincero a la vez que cauteloso; trata de distraerlo de sus problemas solo para mantener su mente despejada y lista para afrontarlos.
Ricardo e Iván hacen una gran pareja, son el vivo ejemplo de amistad, de verdadera amistad, una amistad difícil de conseguir en el mundo homosexual. Ellos, bajo ningún concepto, se necesitan uno del otro, pero el solo estar juntos vuelve la existencia de ambos más tolerable. Uno, como lector, quiere verlos juntos, pero no como pareja, sino como amigos, como esa imagen de la amistad que todos queremos llegar a cultivar con alguien.
Iván se convierte en un personaje completamente desaprovechado por el autor, puesto que, en las últimas páginas, su giro sentimental hacia lo que en verdad siente por Ricardo solo fue causado para llevar la historia a su inesperado desenlace.

Quizás, solo quizás, todas las falencias del libro, en lo que a narración y desarrollo de personajes se refiere, se deba a que esta es la primera obra del autor. Un escritor cuya única preparación es la experiencia adquirida por lecturas y vivencias propias; sin embargo, cuando no se tiene la experiencia narrativa necesaria para relatar detalles tan explícitos, tan oscuros y adultos, siempre pueden quitarse, hacerse a un lado, para centrarse mejor en la historia y personajes y menos en las situaciones eróticas y sexuales que parecen sacadas de la mente creativa de un joven llegado recién a la pubertad.
La historia, y como se intentó relatar, reciben un punto a favor por la originalidad; pero también cabe apuntar lo mal enfocada que se encuentra: intentando retratar la realidad de la homosexualidad en la sociedad dominicana, cuando claramente debió adaptarse para los estándares de este, nuestro país actual.

Pasado pasado.



 Es inútil indagar en las oportunidades frustradas; nunca sabes si te salvaste de la muerte o te perdiste una mejor vida.

No temerle al rumbo



Seguir el camino de la vida individualmente no es un acto de desprecio a todo a tu alrededor, al amor de tus padres, al cariño de tus hermanos. Es un acto común de la naturaleza que nos llega a todo. No se debe mirar con tristeza lo que se va quedando atrás, ni paralizarse el miedo por lo que vemos adelante. Es una etapa que llega tarde o temprano y debemos afrontarla de la mejor manera posible.
No necesariamente estaremos solos, pero la mayor parte del tiempo no tendremos compañía; aun así no se debe retroceder, ese es el mayor motivo para no retroceder, pues no podemos vivir en base a lo que dictan nuestros miedos. Debemos vencerlos y vivir bajo nuestro propio ser.
La felicidad eterna no existe. Pasaras muchos momentos de desesperanza y frustración si sales a enfrentar el camino con la mentalidad enfocada de lleno en encontrarla.
La vida es un lienzo en blanco, en el cual plasmaremos nuestras tristezas, alegrías, frustración, felicidad, dolor y esperanza. Aquella variedad de emociones que viviremos será nuestra recompensa, nuestra obra de arte.
Uno no sale a buscar la felicidad eterna, uno sale a vivir.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Reseña #9: Barrio Alto.

 Libro: Barrio Alto.
Autor: Hernán Rodríguez Matte.
Editorial: Alfaguara.
Género: Novela/Drama social.
Clasificación: Mayores de 17 años.
Valoración: 4/10


Una novela para pegar una mirada a un mundo que quizás nunca conozcamos pero que tenemos al lado, o una escusa para que las clases altas se victimicen a sí mismas. De la pluma de Hernán Rodríguez nos llega esta obra, su primera novela. Un retrato sobre los jóvenes de clase más acomodada del país, hijos de grandes magnates, políticos y empresarios nacionales e internacionales, y como sus problemas existenciales no encuentran solución en el fondo de la billetera de sus padres.
El protagonista, Benjamín Ossa, un joven que lleva una vida vacía de carrete en carrete, drogándose consecutivamente con sus amigos y faltando a clases sin encontrar motivación en su existencia carente de sentido. Con una madrastra tan joven como él, una madre ausente y un padre que no puede con su creciente rebeldía, Benjamín decide emprender un recorrido a las poblaciones marginales y experimentar en carne propia, solo y lejos de sus inútiles amigos, la realidad detrás de la prisión de oro que representa su situación económica.
El escritor puede narrar de manera natural, comprensible y fluida el estilo de vida que se tiene en aquellos lares, la poca cordura con que los jóvenes se dirigen al resto, la comodidad innecesaria que se les otorga, así como también la manera en que se cubren escándalos de mayor envergadura entre políticos corruptos y apitutados.
Ahora los puntos sobre las íes.
¿En verdad a alguien le interesan los problemas existenciales de un jovencito “hijo de papi” con todo el dinero que pueda pedir a su alcance y que se deprime por no tener un norte?
A eso no se le llama falta de un norte, a eso se le llama tener mucho tiempo libre, y droga, para pensar.
Mi crítica tan negativa no va solo del hecho de que el autor haya elegido una historia que a nadie puede interesar. Porque, sinceramente, si no vives de Vitacura hacia arriba preferirás pasar por alto esta oda al desconformismo injustificado. Desde el principio se intenta que nos interesemos en la vida de un joven haragán que falta a sus costosas clases por sentirse mal, no hace otra cosa que drogarse con sus amigos y esperar que la cena se le sirva en bandeja. Creo que el autor estaba al tanto de que pocos tendrían conocimiento de la naturaleza de ese mundo, y debido a eso pasa la mitad del libro tratando de explicar el día a día que rodea a los jóvenes a modo de lograr identificar al lector, inútilmente, con alguno de los protagonistas; haciendo referencias a personajes famosos como políticos o millonarios conocidos. Cuando, finalmente en la página 110, la historia parece tomar rumbo y avanzar, el autor trata de insertar al protagonista en un mundo en el bajo mundo de las comunas periféricas y en riesgo social de la capital. Un mundo tan desconocido para el protagonista como para el mismo escritor, por ende no sabe como describirlo y la estancia del personaje termina siendo relativamente corta, aunque sí muy reveladora.
Resulta que cuando un escritor quiere escribir algún tema o lugar en específico, lo mínimo es documentarse en persona sobre el tema en sí, visitarlo, conocerlo, y no simplemente ver películas baratas sobre rotos y flaites delincuentes.
El paso del protagonista por las poblaciones marginales y la penitenciaria pasa completamente desapercibido para el lector y cuando menos se lo espera ya el libro se acabó. Con un final tan flojo como predecible, donde unas gotas de drama poco conmovedor parecen haber sido esparcidas en las últimas paginas. Se puede notar que el autor cometió el error de hacer más largo el estado de letargo y seguridad del protagonista y acortar su búsqueda interior.
Otro punto odioso, y tedioso, resultan ser los diálogos, los cuales resultan ser miserables meditaciones filosóficas de los protagonistas cuando se encuentran drogados. En un inicio no se siente una afinidad entre ellos pues sus diálogos no tratan de su vida, sino de analizar el entorno en general y la sociedad. Desde puntos de vista que uno vive en carne propia, mientras para ellos, y para el autor, son simples teorías que convierten los diálogos en torbellinos que no llevan a ninguna parte. Debido a eso pareciera que más que amigos de toda la vida solo se soportan por no tener a quien más recurrir.
Cuando leí la reseña de Felipe Bianchi sobre el libro, la cual viene incluida justo atrás del mismo, en donde menciona que el libro lo había leído en tres horas; pude comprobar que efectivamente uno puede leerlo en ese tiempo, a gran velocidad y a la vez sin miedo a perderse algún detalle relevante en la historia. La cual en general no es nada interesante.
Por sus malos personajes, carentes de carisma y empatía con el lector y a la vez resultan ser idénticos uno de otro, su pésima narrativa y una historia que no enganchara a dos tercios de la población chilena, este libro es mejor dejarlo reposar en estanterías de la biblioteca pública, o solo comprarlo cuando las librerías lo tengan en oferta, una muy buena oferta. Sin embargo, como acabo de mencionar, un tercio de la población sí querrá este libro, quizás como una escusa para manera insignificante de sentir lástima por ellos mismos en sus costosas y lujosas mansiones de oro y diamante, ubicadas en los andes, es por eso que no lo desvaloró al nivel del libro Medias Naranjas, de la escritora española Cristina Martina Pérez, el cual puedes encontrar como la cuarta de mis reseñas. 

Reseña #8: El Hobbit.

Libro: El Hobbit.
Autor: J.R.R. Tolkien.
Editorial: Minotauro.
Género: Aventura/ Fantasía.
Clasificación: Todas las edades.
Valoración: 8/ 10


Una aventura extraordinaria. Sé que, por lo general, las reseñas de los libros a los que hago mención en mi blog son sobre libros de bajo perfil y casi desconocidos, con la idea de darlos a conocer al público que busca algo diferente, o de advertirles de igual manera sobre títulos planos y básicos. Sin embargo, como muchos lectores, esta obra también forma parte de mi lista de lecturas y no podía quedarme sin recomendarlo, especialmente para los más pequeños a modo de insertarlos en esta entretenida actividad que es la lectura. Así como también dejar en claro que es lectura obligada para todo aquel que quiera aventurarse en la escritura de cuentos de magia y fantasía o simplemente para todo aquel que quiera considerarse un escritor.
Ciertamente no hay mucho que yo pueda agregar para describir esta maravillosa obra que no se haya dicho ya en todos los idiomas posibles.
Bilbo Bolsón es un Hobbit común, perezoso y calmado, quien ve sus días de paz acabar cuando el poderoso mago gris Gandalf lo integra, contra su voluntad, en la expedición de Thorin y su grupo de enanos hacia los dominios del dragón Smaug en busca de su tesoro, lo que acarreara una serie de desastres en todo tierra media, tanto para los duendes como para los habitantes que se crucen en su camino.
Un cuento infantil, para todas las edades, que no puede quedar fuera de la mente de ningún lector ni escritor, habido y por haber.

El presidente más pobre del mundo

Así respondió Pepe Mujica, presidente de Uruguay, sobre la nota que publicara el diario “ABC” de España titulada:

“MUJICA, EL PRESIDENTE MÁS POBRE”.


“Yo no soy pobre, pobres son los que creen que yo soy pobre. Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico".

  

“Quiero tener tiempo para dedicarlo a las cosas que me motivan. Y si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de atenderlas y no podría hacer lo que realmente me gusta. Esa es la verdadera libertad, la austeridad, el consumir poco. La casa pequeña, para poder dedicar el tiempo a lo que verdaderamente disfruto.Si no, tendría que tener una empleada y ya tendría una interventora dentro de la casa. Y si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven. No, con tres piecitas me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo; y ya, se acabó. Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma. No somos pobres”.